En ocasiones me insultan en las redes sociales. Es una fea manía que tienen aquellos que se resienten cuando no comulgo con sus ideas. Pero es que entre sus ideas y las mías se establece siempre una relación de antonimia, y claro, no hay modo de evitar el desencuentro. No son ideas políticas ni religiosas. La cuestión que les saca de quicio, la que no me perdonan, es la que aborda la legalización de la marihuana. Y es que me acusan de demonizar a esa prodigiosa planta: “Drogadicta de mierda” me llaman, “tú es que eres una débil mental incapaz de controlar”.

(Artículo completo en CTXT)

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